Reforma de departamento en Palermo centrada en dos ambientes clave: la cocina y el comedor. El proyecto planteó una renovación completa de ambos espacios bajo una misma lógica material, buscando integración visual y funcional entre las áreas.
La cocina fue rediseñada con criterio de almacenamiento preciso y materialidad de alta durabilidad. El comedor recuperó su protagonismo como espacio de reunión, con una propuesta de iluminación y terminaciones que lo diferencian del estado previo.
La dirección de obra garantizó tiempos ajustados y calidad en cada detalle de ejecución.